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Bienvenidos!!!

no hay edad para dejar fluir la imaginación....pide un cuento yo lo haré para tí

lunes, 31 de octubre de 2011

Enrique

Todas las mañana, llegaba Enrique mal humorado al trabajo dando gritos, tirando puertas e insultando a todo aquel que se pusiera frente a él. Y es que la gente común no comprende lo duro que es ser jefe!! Gritar , exigir, insultar... eso desgasta a cualquiera, pero los que fueron hechos para ser obreros nunca lo van a entender, pensaba Enrique cuando se sentaba en su comodísima silla de cuero frente a su hermoso escritorio color caoba.


Esa mañana notó algo un tanto diferente, nadie estaba en el pasillo, ni en la cafetería, todos estaban concentrados en sus puestos de trabajo, todo marchaba tan bien como reloj suizo, era una maravilla.

Alguien seguramente quería hacerle una broma, pues habían cambiado su bella alfombra verde por otra color café y sus muebles estaban puestos en sitios diferentes y él no lo iba a permitir. Salió gritando por los pasillos y para su mayor disgusto nadie le hizo caso, es más la gente se reía, los iba a botar a todos, igualados obreros de quinta que se les olvidaba que antes y después de él no había nadie importante en ese lugar.

Con puños cerrados y una rabia incontrolable se fue directo a la oficina de su asistente, una mujer de esas que aguantan casi de todo, pero al llegar encontró a otra persona sentada allí, empezó a gritarle y a cuestionarle a lo que recibió de respuesta una mirada vacía y un silencio sepulcral. Buscó a otra persona a quien gritar pero nadie le contestaba.

Inquieto por la actitud de sus empleados se fue a recursos humanos a pedir explicaciones – que triste, pobre don Enrique, a pesar de ser gritón y a veces desconsiderado, no era tan malo nada- Decía una de las secretarias, - ja! Eso dices tú que no lo aguantaste cada día!, dijo la otra, - supongo que hasta fuiste a entierro ? – yo por mi parte no fui y estoy feliz con saber que ese viejo ya no está para gritarnos, la nueva jefa es una dulzura, es bien exigente pero todos dicen que es buena , no como el viejo aquel. Lo raro es que desde que se murió, las puertas se estrellan solas y cada día la jefa se queja que le cambiaron los muebles de lugar….

jueves, 27 de octubre de 2011

El Espanto del monte

Ese día fue hermoso... Hacía mucho tiempo que las chicas no iban a la finca del abuelo y organizaron todo para ir ese verano a divertirse; el sol, la playa, los árboles y el río les dieron la bienvenida a esas mujeres que amaban desde niñas. Organizaron sus días y su aventura con mucho esmero, primero irían a ver a los terneros pues su tío Héctor les dijo q habían nacido unos mellos hermosos y fuertes hijos de Elena la vaca consentida de la familia; llevaron el pasto y le dieron un merecido baño a la vaca amada.


El segundo día decidieron ir con unos primos al río que estaba justo al frente de la casa, y prepararon la comida en un fogón de piedra, pasaron el día entero en el río disfrutando del arroz de guandú, la gallina guisada y peleando por el concho recordando los años mozos. Al final del día regresaron a la casa agotadas poniéndose alcohol en las piernas para quitarse las coloradillas y buscándose garrapatas, porque en el monte cualquier cosa se te pega! Se quitaron como mil coloradillas y 500 garrapatas, quedando dormidas completamente agotadas...

En la madrugada las despertó un ruido realmente de horror, se acurrucaron en la misma cama en la habitación del abuelo, ninguna se atrevía a opinar sobre lo que podría ser y menos a subir las escaleras a ver qué ocurría, así pasaron las horas escuchando sus nombres y a ese algo golpeando y rasgando el techo, la brisa golpeaba las ventanas de madera que crujían de tal manera que parecía se iban a romper, impotentes ante lo desconocido solo podían rezar y esperar que fuera suficiente para mantenerlas vivas hasta el alba.

Al fin un último golpe anuncio la despedida de ese visitante misterioso, la alborada lo ahuyentó y ellas escucharon por vez final el bramido de los terneros, el ladrar de los perros y las gallinas que cacaraqueaban sin cesar, pues los animales habían estado inquietos toda la madrugada, luego silencio mucho silencio. Salió el sol, el susto fue tal que al oír que tocaban la puerta muertas del miedo no abrieron hasta que escucharon la voz de su tío Héctor que preguntaba si estaban bien y por qué no se habían parado para ir a la playa!. Ellas no dijeron nada de lo ocurrido, porque en el monte siempre hay cuentos de esas cosas raras y lo que menos querían era que el tío se riera y les dijera que eran unas flojas niñas de ciudad! Salieron rumbo a la playa en silencio algo cabizbajas, el día pasó muy rápido para el gusto de ambas. Al llegar a la casa el tío se despidió de Fati y Bosi - descansen niñas! Que mañana regresamos temprano al pueblo!...

Cuando lograron entender que quedarían solas una noche más en la casa, no soportaron, llamaron a su tío pidiéndole no irse y empezaron a contarle lo ocurrido la noche anterior... -Y es que no sabemos qué era tío, te juro que fue horrible...hasta la vela que dejamos encendida toda la noche se apagó por la fuerte brisa...quedamos a oscuras!! Dijo Fati, el tío con voz fuerte le dijo -Oye muchacha no se prenden velas en la noche que eso es malo en el monte, ustedes no ven nada de aquí hacia el cerro pero de allá pa' acá si las ve el espanto!! Que niñas tan tontas!. Me quedare esta noche a cuidarlas... A dormir pues! Y nada de velas!!. Esa madrugada comenzaron otra vez los ruidos, los animales empezaron a chillar igual que la noche anterior, la brisa no daba tregua a las ventanas y otra vez llego ese visitante que golpeaba y rasgaba el techo sin parar, llamando a las muchachas por su nombre…

Don Héctor bajo al cuarto de ellas, las encontró temblando y llorando - ¡cojan mi sombrero! Pónganlo al lado de la cama boca arriba y las pijamas quítenselas y se las ponen al revés! Yo voy pa’fuera!. Obedeciendo en silencio lo vieron salir machete en mano... se escucharon gritos y un lamento aterrador, esperaron abrazadas pidiendo al cielo que su tío volviera, la puerta se abrió con un fuerte golpe, no se atrevían a mirar quién o qué había entrado solo veían en el piso una sombra, lo que les daba terror; Completamente ensangrentado entró don Héctor a la casa y les dijo: –ya no nos van a molestar más, me encargué de ese maldito animal-

Mochila al hombro iban rumbo al pueblo, pararon a despedirse de ña Juana y ño Pipo quienes cuidaban la finca cuando nadie iba, el llanto y los lamentos hicieron que entraran rápidamente a la casa donde encontraron a ño Pipo en una silla rodeado de familiares y amigos, llorando la muerte de ña Juana… -Es que no sabemos qué pasó, decía el pobre viejo a los recién llegados- ella salió en la madrugada como usualmente lo hacía porque decía que no podía dormir y hoy la encontramos en el camino toda cortada por machete, ¿quién podría ser tan malo de hacerle eso a mi pobre vieja?-

Don Héctor miró a sus sobrinas fijamente, quienes entendieron de inmediato lo ocurrido, si no hubieran prendido esa vela ña Juana aún estaría viva…

martes, 18 de octubre de 2011

En un beso se entrega el alma

Las putas no besan mija, le dijo la madama a Juanita, la nueva adquisición de la casa de citas del pueblo…

Hace muchos años, muchos años antes de nosotras y antes de aquellas que fueron antes de ellas…allá en los tiempos de la primera puta, así se decidió porque en un beso se entrega el alma. No puedes entregar el cuerpo y también el alma... mijita, las putas no se enamoran!! Este es un trabajo como cualquier otro, nosotras prestamos un servicio y el señor servido paga... esto no es amor!!

Te voy a contar una historia que escuche hace muchos años, de ese tiempo de cuando yo empecé a ser puta. No se de cuándo es ni si ha sufrido cambios, pudo ser en los inicios de nuestra profesión, que sabrá usted es la más antigua o puede ser de hace menos tiempo pero de algo estoy convencida… es real!

No recuerdo bien la historia pero es algo así: Esta era una joven como tú, aprendiz de puta y una noche llegó un hombre muy bien parecido al burdel donde ella trabajaba, al verla pues era muy hermosa y la más joven e inexperta de todas la eligió. La Señora de la casa la llamó a parte para hacerle las recomendaciones de cuidado, pero sobre todo aquellas que ayudaban a que mantuvieran al cliente como un cliente habitual del burdel… no así recordándole la leyenda del beso, pues ya en el entrenamiento se la había contado.

Este hombre alto, fornido, blanco de cabellos negros y ojos azules le invitó un trago y le preguntó si había cenado, ella con vergüenza le dijo que no y era que la chica había trabajado todo el día lavando la ropa de las putas más viejas, arreglando sus trajes y sus tocados, pues esa era una de sus tareas. El hombre pidió una botella de vino, de esos vinos muy buenos y una entrañita con papas, ella a pesar de su timidez devoró lo que había en el plato pues se moría de hambre. Luego de esto el caballero pagó la cuenta, besó su frente y se marchó.

La madama, llamó a la chica a su alcoba para preguntarle qué había hecho con el hombre, de qué habían conversado y por qué se había ido tan pronto sin solicitar sus servicios… la muchacha contó que él le había hablado de sus viajes por el mundo, de sus comidas favoritas, de la torre Eiffel y de una torre que está en algún lugar del mundo que se esta cayendo desde haaace raaato, tanto que ya esta de lado pero que no se termina de caer. La madama sacó de un cofre una bolsa de monedas de oro y se la entregó como pago del caballero por tan grato momento… ella no entendió si merecía o no el pago, pero lo guardó muy contenta, pues al fin podría enviar dinero a su madre y a sus hermanos.

Pasaron las semanas y en todas ellas hubo visitas y hubo trabajo pero aquel caballero tan amable no regresó. Una tarde estando ella sirviendo tragos en una mesa vio en la puerta llegar al hombre del que antes te hablaba, la madama le mandó a llamar y le dijo: ve a tu cuarto, límpiate y ponte ropas lindas que el caballero quiere volver a cenar contigo, ponte bonita, pero hazlo rápido. La joven dejó de servir los tragos e hizo lo que la señora le había indicado.

Al salir del cuarto fue directamente a la mesa y saludó al caballero quien amablemente le acercó la silla, volvió a pedir el vino y la entraña con papas, esta vez no tenía mucha hambre por lo que la conversación fue más extensa que la de semanas atrás… en esta ocasión el hombre la acompañó a su habitación y ella simplemente desde ese día se enamoró, porque nadie la había tratado con tanto cuidado y con tanto cariño como aquel que cuida en noche de bodas a una esposa virgen...

Todos pensaban que él se había enamorado de ella pues desde ese día no faltó ni uno más, la joven enamorada de aquel cliente decidió besarlo, a pesar de la regla de no besar…

Efectivamente él estaba enamorado de ella y ella estaba dispuesta a entregar el alma en un beso y así fue pues después de ese beso la joven murió…

Mucho después los cuentos de la muerte cambiaron pues ya no llegaba sola llegaba con una mujer hermosa que le acompañaba en sus tareas, su mujer. Al fin encontró compañera era esa joven puta que le entregó el alma en un beso…

lunes, 10 de octubre de 2011

Nayita!

Había una vez una dulce mujer, alegre y feliz… que tuvo un hermoso pequeño fruto del amor ….


Ese pequeño le dio las alegrías y tormentos que un hijo le da a su madre en la infancia y en la adolescencia le dio más tormentos que alegrías, pero aun así ella con su amor de madre, un amor desmesurado lo cuidó y esperó cada noche que salía de parranda, hasta que el joven se convirtió en un hombre adulto y salió del hogar que había sido su confianza.

Ese amado joven viajó por el mundo, conoció a mucha gente y tuvo amores, desamores no faltaron pero siguió adelante con los tropiezos que le dio la vida a cada paso. Ese hombre se hizo fuerte y poco a poco sintió la necesidad de tener una compañera que no fuera su amada madre.

Un día en el camino de Alonso se cruzó una mujer hermosa, inteligente y buena, como pocas, quien puso en su vida la alegría, el amor, la pasión en su cuerpo y la necesidad de un abrazo.

Alonso muy emocionado por haber encontrado el amor verdadero, fue a la casa de su madre y le dijo: “mamita, al fin encontré el amor, ese amor del bueno, encontré la mujer que me hará el hombre más feliz de este mundo”…la mamita de Alonso, lo miró con recelo y preguntó quién era la susodicha esa, quienes eran sus padres, a qué se dedicaba y que dónde lo había enamorado!... claro porque su hijo era incapaz de enamorar a nadie, a él lo enamoraban… él era prácticamente un santo…

El joven enamorado, contestó cada una de las preguntas de su santa madre, esperando la aprobación inmediata, ésta muy astutamente, como todas las madres, le dijo que haría una cena para que llevara a la mujer que le robaba el corazón.

Luego de muchos preparativos se hizo la cena esperada, todo transcurrió en calma y la mamita de Alonso se comportó a la altura con la joven. Le preguntó si sabía hacer sancocho y la pobre ilusa inexperta en las cosas de las suegras le contestó que no sabía!!! Pobre mujer había cavado su tumba pues resulta que ese era el plato favorito del amado retoño y ella acababa de cometer un pecado infernal al no saber ni cómo se elegía un ñame…

Pasaron los años y al final los jóvenes enamorados se casaron y formaron un hogar, eran muy felices, de cuando en cuando había dificultades como en toda casa, pero seguían adelante con todo el amor que los unía.

Como el tiempo pasa y no perdona la dulce mamita de Alonso envejeció y ya no podía cuidarse sola, el joven agradecido por los cuidados de su madre quiso corresponder cuidándola en sus últimos días llevandola a vivir con ellos…

La vida de Susana cambió de manera absoluta, pues la dulce mamita desapareció y un día al llegar encontró a una mujer exigente, metiche, chismosa y criticona como pocos; y resulta que desde allí hasta el último aliento de la anciana la pobre Susana no dejó de ser blanco absoluta de sus críticas constantes…

La sopa está salada, el ñame está duro, el arroz se quemó, tu cabello está horrible, tus uñas están muy largas, ahora están muy cortas, tu perfume me da alergias, tu boca es muy chica y tus pies demasiado grandes….! Esas eran las críticas constantes que hacía la santa madre de Alonso a la pobre Susana.

Así pasaron los años hasta que la anciana estuvo cerca de la muerte, Susana llamó al cura de la iglesia a la que asistía la beata y al médico de la familia para que le ayudara al final del camino, el pobre Alonso lloró por todos los rincones su triste pérdida, la pobre Susana trago el amargo sabor del cargo de conciencia al ver llorar a su marido y ella muy en el fondo sintiendo una tranquilidad absoluta que la terminación de un tormento.

Al llegar al lecho de muerte de la anciana los hombres citados dieron como dictamen la muerte de la mamita de Alonso…

Susana se acerco a peinar los cabellos de su suegra, para que aquellos que llegaran la vieran arreglada, pero su susto fue tal cuando al pasar el cepillo por los blancos cabellos de Nayita, la vieja despertó de la muerte y le dijo: “ que desgracia, me morí y nuuuunnnca aprendiste a hacer sancocho!!!”, para luego serenamente cerrar sus ojos.

Esa es la historia real de una suegra real, que hasta es capaz de vencer a la muerte para tirarte la última criticada!!!!!

jueves, 6 de octubre de 2011

.....más allá de la muerte

Esa noche el doctor Alegría descubrió con terror que sus años en este mundo estaban contados y que realmente eran muy pocos los segundos los que quedaban a su haber...el dolor en el pecho era insoportable, el frío de la muerte rondaba, la soledad fiel amiga único testigo de su adiós.



Que había ocurrido con el poderoso doctor Alegría...? nadie sabe, pero una broma del destino acabo con él y sus sueños...



Una joven mujer llora su ausencia, sufre el dolor de no ir a su entierro, su amor había muerto, su gran amor… ese que le mintió tantas veces, ese que la llevo al cielo y la tiro infierno cuantas veces quiso, ese que ya no está más.



Las abuelas decían que los espíritus con deudas no descansan en paz...y el doctor Alegría quien dudaba de esos cuentos descubrió después de la muerte lo que se siente rondar por un mundo en tinieblas sin la paz del alma. Las deudas de amor vivo o muerto se pagan...y el sintió el peso de una deuda de amor no saldada.



Ella manejaba un Hyundai sonata, sonaba en la radio un reggaetón, el radio calla a media canción, una melodía de balada comienza a sonar y decía: “al no tenerte se muere como se muere en la ausencia del agua”... Intentó cambiar la canción mil veces y en cada emisora la misma canción escuchó...



Esa era su canción, esa era la canción de una promesa de amor incumplida, de una promesa de amor falsamente emitida, esa era la canción con la que la enamoró el doctor Alegría...Sin darse cuenta llego al cementerio y allí sin saber cómo llegó, estaba sentada junto a la tumba del hombre que muchas alegrías le dio...



Una voz en el viento suplica perdón y el radio no paraba de sonar la misma canción y ella entre risas y llantos lo perdonó...Su espíritu fue libre y desde el cielo con júbilo y amor el espíritu de un hombre viejo y cansado vio a ese amor, a su amante, a esa que en silencio soportó vivir a oscuras, en la sombra, en la mentira y de la traición. Pudo ver a esa mujer que lo amo cual nadie lo había amado a esa a la que nunca cuidó perdonarlo; perdonarlo a pesar de todo y allí descubrió que había perdido la única oportunidad de vivir, cuando estaba vivo….



El radio quedo en silencio....han pasado los años....el celador del cementerio cuenta a la gente: “cuando muera, espero que una hermosa mujer lleve flores diariamente a mi tumba, como aquella que visita cada día la tumba del doctor Alegría.”



Ay amores que son para toda la vida y duran más allá de la muerte… que hasta la misma muerte los envidia..